LA PAZ, Bolivia.– Bolivia alcanzó su nivel más bajo de bloqueos en 44 días luego del levantamiento de al menos 20 puntos de interrupción en las últimas 24 horas, en una señal de distensión tras más de un mes de inestabilidad en las principales carreteras del país. Aunque el presidente Rodrigo Paz atribuyó la reducción de las medidas de presión a la apertura de canales de diálogo, la baja llega después de una crisis prolongada que paralizó rutas y golpeó el abastecimiento de insumos esenciales.
El costo más sensible de ese conflicto se reflejó en el sistema de salud. El Ministerio de Sanidad informó que el viernes logró transportar seis toneladas de oxígeno medicinal líquido que habían quedado retenidas por las restricciones de acceso. El cargamento fue enviado de forma prioritaria a hospitales de La Paz y El Alto, donde la escasez llegó a poner en riesgo la atención de pacientes, un dato que expone la vulnerabilidad de los servicios básicos durante la crisis.
En paralelo, las autoridades reportaron el ingreso de más de 34 millones de litros de combustible a La Paz y El Alto durante la última semana. El Ejecutivo aseguró que mantendrá supervisión constante sobre la cadena de suministros estratégicos para evitar nuevas faltas de medicamentos y recursos críticos. La mejora en el flujo logístico reduce tensiones, pero también deja abierto el debate sobre por qué el alivio llegó solo después de 44 días de bloqueos y con servicios esenciales ya bajo presión.
