Donald Trump comienza este miércoles una visita oficial de tres días a China acompañado por una delegación de 16 altos directivos de grandes multinacionales, entre ellos Elon Musk y Tim Cook, en una señal del peso empresarial que rodea la agenda de la cumbre con Xi Jinping. La presencia de figuras de Apple, Tesla, Blackrock, Citi y Boeing pone el foco sobre el alcance real de los compromisos que puedan surgir de un viaje presentado como clave para el tablero económico global.
Antes de que el mandatario llegue a Pekín, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, mantendrán consultas técnicas en Seúl durante martes y miércoles para preparar el terreno del encuentro presidencial. Esas conversaciones se apoyan en los consensos alcanzados en Busan durante octubre de 2025, mientras la Casa Blanca proyecta optimismo sobre la relación con Xi Jinping y sobre la posibilidad de consolidar acuerdos económicos.
En ese contexto, también destaca la exclusión de Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, pese a que la semana pasada había calificado como un «honor» representar a su país. La ausencia de la empresa más valiosa del mundo ha generado interpretaciones en el sector tecnológico y añade presión sobre una gira que llega acompañada de expectativas elevadas y de la necesidad de mostrar resultados verificables más allá del discurso oficial.
