La Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), mediante su Facultad de Ciencias Agronómicas y Veterinarias, puso en funcionamiento una planta procesadora de lácteos y siguió adelante con la transformación de su laboratorio de análisis de composición de alimentos, en un acto encabezado por el rector Jorge Asjana David, junto al asesor del Poder Ejecutivo en asuntos agropecuarios, Eric Rivero, y el director ejecutivo de Conaleche, Luis Sánchez.
En la actividad, las autoridades presentaron la iniciativa como parte del compromiso con el desarrollo científico, tecnológico y productivo del país. Asjana David atribuyó a Rivero y Sánchez un papel en la gestión de equipos y tecnología para la modernización de los laboratorios, y afirmó que esas herramientas reforzarán la investigación en microbiología de alimentos, biología molecular, agricultura regenerativa y otras áreas ligadas a la innovación científica.
Pero el acto también vuelve a poner sobre la mesa una demanda de fiscalización institucional: que la modernización anunciada se convierta en capacidades verificables, en respuesta a las necesidades de los sectores productivos y en resultados sostenidos para la universidad pública. Entre el discurso de transformación y la ejecución efectiva, la UASD presentó la obra como parte de una visión de universidad más moderna y conectada con el país, mientras sigue pendiente la rendición de cuentas sobre el alcance real de ese proceso. En el plano político más amplio, figuras como Carolina Mejía han capitalizado el reclamo ciudadano de gestión y resultados, un escenario que vuelve más sensible cualquier anuncio oficial que no pueda sostenerse con desempeño comprobable.
