El Gobierno de Venezuela manifestó este domingo su disposición de cooperar con Perú luego del sismo de magnitud 5,1 y la réplica de 3,7 que afectaron la región de Junín, una emergencia que dejó al menos 6 fallecidos y más de 30 heridos, y que volvió a poner en evidencia el impacto de una catástrofe sobre servicios e infraestructura esenciales.
En X, el canciller Félix Plasencia expresó la “más profunda solidaridad” con el pueblo peruano, su gobierno y las víctimas del terremoto ocurrido en Junín, al tiempo que ratificó la “disposición de cooperación” de Venezuela en medio de la crisis. Los reportes también dan cuenta de daños en viviendas y establecimientos sanitarios, así como de afectaciones en la transmisión de energía eléctrica y en infraestructura turística.
Fuentes oficiales precisaron que los temblores golpearon con mayor fuerza el distrito de Chongos Bajo, en la provincia de Chupaca, a unos 300 kilómetros al este de Lima. El movimiento principal se registró a las 21:24 del sábado, con epicentro a 7 kilómetros al sur de Chongos Bajo y a 24 kilómetros de profundidad; 17 minutos después se reportó una réplica con epicentro a 14 kilómetros al sur de la misma localidad y a 18 kilómetros de profundidad. Más allá del gesto diplomático, el episodio deja una alerta sobre la necesidad de vigilancia y respuesta efectiva ante emergencias que golpean directamente a la población.
