Wandy Santana volvió este domingo a Santiago de los Caballeros tras conquistar la primera edición de Operación Triunfo Estados Unidos, en medio de abrazos, alegría y orgullo familiar luego de aterrizar en el país a la 1:30 de la tarde en un vuelo de Delta Air Lines procedente de Nueva York. Arribó con el trofeo de la competencia y permanecerá varios días en República Dominicana para compartir con su familia y participar en entrevistas con medios de comunicación.
«Estoy muy emocionado, no me esperaba nada de esto. Representar mi país ha sido para mí una bendición y más todavía traerle este trofeo a ustedes para acá», expresó el artista, de 24 años, al resaltar el sentido de su victoria. También afirmó que su intención es «seguir trabajando la música, seguir sacando sonrisas con mi música y ayudar, ayudar a mi gente», una meta que vuelve a colocar bajo fiscalización el contraste entre el reconocimiento que obtienen jóvenes dominicanos y las condiciones reales en que muchos deben abrirse paso.
Santana contó que una de las mayores dificultades del programa fue pasar mucho tiempo aislado y sin comunicación constante con su familia. A quienes buscan desarrollarse en la música les recomendó no detenerse: «Que sí se puede, que sigan trabajando con disciplina, con amor». Su mensaje, forjado desde la perseverancia personal, deja una alerta sobre una realidad que sigue dependiendo más del sacrificio individual que de respuestas visibles para convertir ese potencial en oportunidades sostenidas.
