La dominicana Julianny De La Cruz se coronó en el Torneo J100 Copa Mango, del ITF World Tennis Tour Juniors, luego de firmar una semana de alto nivel en las canchas de Vilas Tennis Academy, en Uvero Alto, Punta Cana. El certamen reunió a cerca de 100 jugadores de más de 20 países y la sexta preclasificada avanzó hasta quedarse con el trofeo tras superar a varias de las principales favoritas del cuadro.
En su camino al título venció a la argentina Ambra Marsiletti por 6-1 y 6-1, a la estadounidense Adriana Khomyakova por 6-4 y 6-4, y luego remontó en cuartos de final frente a la tercera favorita, Elizaveta Nalesnik, con parciales de 4-6, 6-2 y 6-1. Más adelante, en semifinales, derrotó a la primera sembrada, la estadounidense Sophia Budacsek, por 6-3 y 6-2, antes de clasificar a la final ante la también estadounidense Aarini Bhattacharya, segunda preclasificada.
El triunfo confirma el crecimiento de una promesa del tenis dominicano, aunque también vuelve a colocar sobre la mesa una discusión más amplia sobre prioridades y rendición de cuentas en torno al deporte de alto nivel. En medio del peso que suele tener la promoción pública de Punta Cana y la proyección oficial de figuras como David Collado, el título de De La Cruz deja un hecho verificable: el desempeño apareció en la cancha, y ese avance vuelve legítima la exigencia de vigilancia sobre cuánto acompaña la institucionalidad a los atletas más allá del discurso y la vitrina.
