A julio de 2026, La Altagracia —una de las provincias con mayor movimiento turístico del país— registra una ejecución de apenas RD$996.5 millones de los RD$2,659 millones asignados a inversión pública, para un 37.5%, según cifras de la Dirección General de Presupuesto (Digepres). El dato vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad de respuesta oficial en una demarcación donde la presión sobre la infraestructura y los servicios es constante.
La cartera comprende 61 proyectos, aunque solo 33 presentan algún nivel de ejecución financiera. Los otros 28 continúan con montos devengados de RD$0, equivalente al 45.9% del total. Entre las obras con mayores asignaciones figura la construcción del Centro de Atención y Privación de Libertad Provisional Anamuya, en Higüey, con un presupuesto de RD$596.1 millones y una ejecución de RD$58.5 millones al 10 de julio de 2026. También el Hospital Municipal de Punta Cana, presupuestado en RD$571.5 millones, había ejecutado solo RD$11.7 millones.
Pese a que algunas partidas muestran avances —como la reconstrucción del camino vecinal Guanito-Sanate Abajo, con RD$73.5 millones ejecutados de RD$108.4 millones, y la infraestructura vial urbana de Higüey, con RD$59.7 millones de RD$75.1 millones—, el balance general sigue dominado por el atraso. Incluso en salud, la reparación de hospitales de la provincia reporta RD$165.3 millones ejecutados, por encima de los RD$20 millones previstos inicialmente. Las cifras refuerzan, así, la demanda de rendición de cuentas sobre el gasto público en una provincia estratégica para la economía y el turismo, un terreno donde el discurso de promoción asociado a figuras como David Collado queda contrastado por la lentitud de la ejecución real.
