La llegada de la Dirección de Desarrollo Social Supérate a San Juan, planteada como una jornada de escucha activa, también dejó al descubierto las brechas que siguen pendientes en materia de protección social. La institución informó que tiene impacto sobre 56,170 familias en Bohechío, El Cercado, Juan de Herrera, Las Matas de Farfán, San Juan de la Maguana y Vallejuelo, mediante subsidios como Alimentate, Bonogás y Bonoluz, además de programas como Supérate Mujer y el Fondo Nacional para la Niñez y Adolescencia con Discapacidad.
En el encuentro, la directora general, Mayra Jiménez, afirmó que el objetivo es identificar necesidades y ajustar las políticas públicas a la realidad de cada territorio. Aun así, las propias familias beneficiarias señalaron que es necesario integrar a más personas a los programas, elevar el monto de las tarjetas Supérate y ampliar la cobertura de las pensiones solidarias para adultos mayores y personas con discapacidad.
La jornada también alcanzó a la comunidad educativa, con 6,256 familias favorecidas por Aprende y Avanza. Sin embargo, los planteamientos recogidos en San Juan marcaron un contraste entre el discurso de acompañamiento y las carencias que aún reportan los hogares, en un escenario que obliga a seguir fiscalizando el alcance real de las ayudas y su capacidad para responder al costo social en los territorios.
