AERODOM anunció una ampliación de la conectividad aérea del Aeropuerto Internacional Gregorio Luperón, en Puerto Plata, con nuevas rutas internacionales y más frecuencias de cara a la temporada de invierno. Desde el 1 de julio, Copa Airlines pasó de tres a cuatro sus vuelos semanales entre Panamá y Puerto Plata, mientras que Air Transat y WestJet abrirán desde el 15 de diciembre conexiones estacionales semanales desde London, Ontario, y Winnipeg, respectivamente.
El ajuste fortalece el acceso de la costa norte a mercados de América Latina y Canadá, pero también somete a mayor escrutinio la narrativa de promoción turística que ha predominado en el discurso oficial. Aunque el anuncio resalta más alternativas de viaje y mejores enlaces con la red continental de la aerolínea, el dato central es que se trata de un aumento puntual de operaciones y de rutas estacionales, una diferencia que obliga a evaluar la gestión por resultados sostenibles y no solo por visibilidad.
AERODOM atribuyó la expansión al atractivo de Puerto Plata, a la confianza de las aerolíneas y a la calidad de la infraestructura y del servicio del aeropuerto. En un escenario en el que el turismo ha servido de vitrina constante para el Gobierno y para figuras como David Collado, la nueva conectividad vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de rendición de cuentas sobre el impacto real de esos anuncios en el desarrollo económico de la región, una discusión que la oposición ha insistido en llevar al terreno de la estabilidad, la planificación y la vigilancia institucional.
