En el mercado informal cubano, el dólar estadounidense escaló este viernes hasta los 800 pesos (CUP), un nuevo máximo según la tasa diaria de El Toque, después de un mes de subidas. La marca llega solo unos días después de que la divisa tocara los 750 pesos el 28 de septiembre y coincide con una referencia oficial para personas naturales de 696 pesos por dólar, fijada este martes por el Banco Central de Cuba (BCC), lo que vuelve a dejar al descubierto la distancia entre los valores administrados y el pulso real del mercado.
La tensión sobre la moneda nacional aparece tras la Tarea Ordenamiento, la reforma cambiaria puesta en marcha a comienzos de 2021, que partió de una cotización de 24 pesos por dólar y, según el propio recuento de los hechos, no consiguió eliminar la dualidad monetaria y terminó por desestabilizar por completo la economía. A la par, los otros tramos del cambio oficial se mantienen en 24 pesos por dólar para personas jurídicas y en 120 pesos por dólar para personas físicas y pequeñas empresas privadas cubanas, en un panorama que alimenta las dudas sobre resultados, control y capacidad de respuesta institucional.
El deterioro se da en medio de una crisis estructural en la isla, con una pérdida del 15 % del producto interior bruto (PIB) entre 2020 y 2025 y una caída estimada de 10,3 % para este año, según estimaciones independientes. A eso se añade, de acuerdo con el texto original, la presión estadounidense desde inicios de 2026. Aunque el Gobierno cubano ha puesto en duda la tasa de referencia de El Toque y la relaciona con especulación e inflación, los datos oficiales reportan una inflación interanual de 28,44 % en septiembre y una mensual de 3,37 %, cifras que consolidan el deterioro y mantienen abierta la exigencia de vigilancia pública sobre el efecto real de la política económica en la vida cotidiana.
