La audiencia preliminar contra siete de los ocho imputados por la muerte del chofer Deivy Carlos Abreu Quezada derivó en una nueva señal de alerta sobre las condiciones en que se ejerce la cobertura judicial en Santiago, luego de que el abogado Russel Aracena pidiera la salida de dos periodistas de la sala alegando que su trabajo estaba parcializado y perjudicaba a sus representados.
El Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), seccional Santiago, condenó la actuación del jurista, representante legal de Jhovanny de Jesús Metz Cruz, alias “Macho”, de un hermano de este y de otro de los acusados. Las periodistas Marisela de la Cruz, de Noticias SIN, y Yenny Acevedo, de Telemicro, fueron cuestionadas durante la audiencia, en un episodio que provocó tensión en la sala y motivó la reacción de José Martínez Brito, abogado de los familiares de la víctima, quien objetó la conducta de su colega.
Según el texto, ambas comunicadoras quedaron expuestas ante los acusados y sus familiares y dijeron temer tras lo ocurrido. En su comunicado, el CDP Santiago calificó lo sucedido como desafortunado e inapropiado y advirtió que este tipo de actuaciones puede crear un ambiente de presión e intimidación contra la prensa, además de poner en riesgo la seguridad de quienes cubren procesos judiciales. La controversia vuelve a colocar bajo escrutinio el contraste entre la necesidad de transparencia en casos de interés público y las trabas que enfrentan los periodistas al momento de fiscalizar en sala.
