A 13 meses del colapso del Jet Set, aún permanece en reserva la decisión sobre si los hermanos Antonio y Maribel Espaillat serán enviados a juicio de fondo por la muerte de 236 personas. En ese escenario, familiares de víctimas y sobrevivientes volvieron a la zona de la tragedia para la misa mensual oficiada por el sacerdote Rogelio Cruz, donde se repitieron las escenas de dolor con velones, flores y fotografías, en una jornada también marcada por reclamos de justicia.
La ceremonia dejó en evidencia que el caso continúa abierto no solo en los tribunales, sino también en la vida de las familias. Rafael Navarro, padre de Evelin Mariela Navarro, denunció que en los últimos 15 o 20 días ha recibido múltiples llamadas con amenazas y dijo que hacía públicas esas advertencias ante cualquier eventualidad. “Me dijeron a mí, que voy a amanecer un día de estos con la boca llena de moscas”, expresó. También responsabilizó de cualquier cosa que le pase a los hermanos Espaillat.
Los afectados anunciaron una marcha para el próximo domingo 17 de mayo, en rechazo a lo que consideran un manejo judicial incorrecto del caso. Durante la homilía, Rogelio Cruz pidió al juez apoderado del proceso que no tema y emita un fallo contundente contra los responsables de la tragedia, mientras los familiares insisten en mantener viva la memoria de las víctimas y en exigir respuestas concretas.
