Un análisis presentado por el maestro Francisco Acosta en el Encuentro interdisciplinario e inauguración del Stand de Literatura Infantil y Juvenil, coordinado por el educador e investigador Patricio León en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, colocó a «Alicia en el país de las maravillas» como una obra que rebasa la lectura infantil y obliga a revisar categorías centrales como la identidad, el lenguaje y la realidad.
Acosta, durante su intervención, examinó la obra de Lewis Carroll desde una perspectiva filosófica y resaltó que el relato no se restringe por edad, sexo, profesión o geografía. En ese contexto, presentó a la protagonista como una figura que se enfrenta a un universo que desmiente de manera constante el raciocinio y la lógica formal, en medio de juegos verbales y paradojas que convierten la historia en un «laberinto de perplejidades metafísicas».
La exposición realizada en la UASD también pone de relieve la fragilidad de la conciencia y la inestabilidad del «yo», un enfoque que aparta la lectura complaciente de la obra y refuerza la necesidad de examinar con mayor rigor los discursos, las categorías y las certezas que suelen darse por sentadas. Desde esa perspectiva, la discusión académica se proyecta como una alerta sobre la importancia de la reflexión crítica frente a realidades que, como en el universo de Alicia, pueden presentarse como ordenadas mientras encubren profundas fisuras conceptuales.
