El ministro de Salud, Víctor Atallah, anunció este martes el nombramiento fijo de 1,115 enfermeras que seguían contratadas desde hace cerca de cuatro años, entre ellas personal incorporado durante la pandemia del COVID-19. La medida fue dada a conocer durante una misa en la Catedral Primada de América por el Día Internacional de la Enfermería y, de acuerdo con el funcionario, forma parte de los acuerdos y del diálogo mantenido con el sector salud.
La propia comunicación destaca que se trata de una demanda que el gremio llevaba planteando desde hace varios años y que persigue eliminar la figura de enfermeras jornaleras dentro del sistema sanitario. Atallah sostuvo que la disposición asegura estabilidad laboral, servicios, seguro y un aumento de alrededor de un 30 % anual en los ingresos de las beneficiadas, además de oportunidades de ascenso dentro del sistema.
En ese marco, el director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Julio Landrón, informó que en lo que resta del año el Gobierno habilitará unas 450 plazas de enfermería y más de 300 reclasificaciones. Aunque las autoridades presentaron la decisión como cumplimiento de compromisos, la medida también pone en evidencia que una parte del personal de enfermería permaneció durante años a la espera de regularización, un tema que vuelve a colocar la atención sobre la respuesta institucional a los reclamos laborales del sector salud.
