SANTIAGO.– La eventual recepción en República Dominicana de deportados procedentes de Estados Unidos abrió un nuevo foco de cuestionamientos al Gobierno, después de que el arzobispo de Santiago, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, alertara sobre el efecto social de esa medida y exigiera explicaciones precisas sobre sus términos. Al oficiar una eucaristía en la Catedral Santiago Apóstol, el religioso afirmó que el país no debe cargar con problemas ajenos ni asumir decisiones que puedan comprometer la estabilidad social.
Rodríguez señaló que las aclaraciones ofrecidas por el ministro de Relaciones Exteriores no han despejado las dudas sobre el supuesto acuerdo y que, por el contrario, le generan mayor inquietud. Asimismo, rechazó que el país reciba personas rechazadas por las autoridades estadounidenses en medio de interrogantes sobre seguridad y convivencia social. “¿Por qué tenemos que recibir más problemas de los que tenemos?”, planteó.
El arzobispo pidió al Gobierno informar con transparencia qué pasará con esas personas, dónde vivirán, bajo qué condiciones y cuál sería su incidencia en el comportamiento de los ciudadanos dominicanos. De acuerdo con lo informado por el canciller, el acuerdo con Estados Unidos tendría vigencia por un año y contemplaría la recepción mensual de 30 personas. En cuanto a la soberanía nacional, Rodríguez advirtió que, “si eso fue impuesto, evidentemente la soberanía dominicana ha sido vulnerada”, y sostuvo que una decisión de ese tipo debió discutirse ampliamente con transparencia y participación.
