Santo Domingo. – La inflación volvió a sentirse en los hogares en abril y dejó una señal incómoda para el discurso de estabilidad: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 0.49 % en el mes y situó la variación interanual en 5.11 %, levemente por encima del límite superior de la meta oficial del Banco Central, fijada en 5.0 %.
De acuerdo con el Banco Central, el repunte estuvo impulsado por los aumentos en las gasolinas premium y regular, así como en el gasoil, en un contexto de tensiones geopolíticas en el Medio Oriente y volatilidad del petróleo en los mercados globales. En términos prácticos, eso se tradujo en más dificultades para llenar el tanque y cubrir servicios básicos, con un impacto directo en el presupuesto familiar.
Si bien el renglón de Alimentos y Bebidas No Alcohólicas cayó -0.07 % y productos como el pollo fresco y los plátanos ofrecieron un respiro, la presión sobre la canasta no desapareció. El café, el agua purificada, los refrescos, la yuca, los ajíes, tomates, limones y el bacalao mostraron alzas, en un panorama mixto que mantiene la vigilancia sobre el costo de la vida y sobre la capacidad de respuesta ante un indicador que ya rebasó el techo oficial.
