El hallazgo sin vida de un hombre y dos mujeres de nacionalidad haitiana en hechos separados ocurridos en distintas localidades del municipio San Felipe de Puerto Plata abrió un nuevo frente de escrutinio sobre la respuesta de las autoridades ante muertes aún sin explicación. Los casos corresponden al labriego Ansuá Beltrán, encontrado dentro de una casucha en la comunidad rural El Cupey con una herida punzante en el hemitórax anterior izquierdo; a Tamára Cineus, de 28 años, hallada muerta en la vivienda donde residía en el callejón 6 de la calle 8, en Playa Oeste; y a la joven Marie Yolene Laplante, localizada sin vida la mañana del lunes en una vivienda de la calle principal del barrio El Javillar.
Aunque la Policía Nacional, agentes de la DICRIM, el Ministerio Público y el médico legista Miguel Cuevas intervinieron por separado en los lugares, las causas de muerte de los tres extranjeros todavía no han sido establecidas. Ese contraste entre la actuación oficial y la ausencia de conclusiones mantiene abiertas las exigencias de fiscalización y seguimiento sobre lo ocurrido en cada escena.
Los tres cuerpos fueron enviados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), en Santiago, para las autopsias correspondientes. Mientras avanzan esas pesquisas, los hechos dejan una señal de alerta institucional y refuerzan la demanda de la sociedad civil de explicaciones verificables en casos que impactan a comunidades vulnerables y ponen a prueba la capacidad del Estado para esclarecer muertes violentas o sospechosas.
