La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) redujo al 2 % su proyección de crecimiento para la región en 2026 y atribuyó el ajuste a «un contexto internacional de elevada incertidumbre». El organismo también mantuvo en 2,5 % su estimación para 2027, aunque advirtió que ese cálculo sigue condicionado por los posibles efectos del fenómeno de El Niño y por el panorama internacional.
La alerta no se limita al dato macroeconómico. Según la Cepal, los choques externos «afectan las condiciones de la demanda externa y elevan los costos de producción e importación, en particular por el aumento de los precios de la energía y los alimentos». En las economías importadoras, añadió, esa presión termina golpeando los costos y el poder adquisitivo de los hogares, un contraste directo entre cualquier discurso de estabilidad y la realidad del costo de vida.
En ese escenario, República Dominicana figura con una estimación de 4,4 % para este año, por detrás de Venezuela (6,5 %) y junto al grupo que completan Panamá (4,5 %), Paraguay (4,5 %), El Salvador (4,5 %) y Guatemala (4,1 %). La región, considerada la más desigual del mundo, cerró 2025 con un crecimiento de 2,4 %, tras expansiones de 2,3 % en 2023 y 2024, una trayectoria que refuerza la necesidad de rendición de cuentas y de vigilancia sobre cómo el deterioro externo impacta servicios, presupuesto y capacidad de respuesta pública.
