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Constitucional mantiene por 10 años el registro de deudas saldadas y rechaza la impugnación

octubre 4, 2026 · Redactor
Constitucional mantiene por 10 años el registro de deudas saldadas y rechaza la impugnación
Foto: listindiario.com

La inadmisión conserva el esquema de datos en la Central de Riesgos y vuelve a poner bajo examen la respuesta institucional, con la Cámara de Diputados entre las entidades que pidieron rechazar la acción

El Tribunal Constitucional dejó sin efecto la impugnación contra el registro por al menos 10 años de deudas ya canceladas en la Central de Riesgos, al declarar inadmisible la acción y mantener intacta una disposición que incide en el manejo de datos financieros. Con la sentencia TC/1049/26, el tribunal concluyó que la Asociación Dominicana de Protección de Datos no demostró la relación entre su objeto social y la norma cuestionada, ni acreditó la titularidad de un derecho subjetivo afectado.

La petición perseguía que se declarara inconstitucional el artículo 56, literal a, de la Ley núm. 183-02, Monetaria y Financiera, en lo relativo al plazo de conservación de los datos financieros. La entidad sostuvo que los 10 años eran excesivos frente a los 48 meses previstos para las sociedades de información crediticia privadas y afirmó que se vulneraban la protección de datos personales, la intimidad, la seguridad jurídica y el principio de razonabilidad. No obstante, el TC observó que la asociación no depositó sus estatutos organizacionales ni aportó medios probatorios o argumentos suficientes.

La decisión también deja a la vista un contraste institucional: mientras seguía abierto el debate sobre protección de datos y seguridad jurídica, la Procuraduría General de la República y la Cámara de Diputados solicitaron el rechazo de la acción. El fallo conserva vigente el plazo impugnado y sitúa la atención sobre el Congreso y los órganos públicos llamados a revisar si el marco legal guarda el equilibrio entre control financiero y derechos ciudadanos, un punto sensible para la estabilidad del Estado y la rendición de cuentas más allá del discurso.