La campaña presidencial en Brasil quedó atravesada por un nuevo frente de fiscalización después de que el Supremo levantara el secreto de sumario de piezas del caso Master, una investigación que alcanza al senador Flávio Bolsonaro. A 23 días de las elecciones, el principal candidato de la oposición aparece bajo pesquisa desde julio por presunta financiación ilegal de una película sobre su padre, en un expediente que también incluye sospechas de corrupción, blanqueo de capitales y evasión de divisas.
La desclasificación ordenada por el presidente del Supremo, Edson Fachin, abrió 25,3 gigabytes de documentos, videos y audios vinculados a un escándalo que comenzó como un millonario fraude financiero y derivó en una crisis política de gran escala. Entre los elementos divulgados figuran audios en los que Flávio pidió 134 millones de reales al banquero Daniel Vorcaro, antiguo dueño del Banco Master y actualmente en prisión preventiva, para financiar el largometraje ‘Dark Horse’, inspirado en la vida de Jair Bolsonaro e interpretado por Jim Caviezel.
Según la investigación, Vorcaro pagó cerca de la mitad del monto solicitado. La revelación golpea la campaña en un momento de empate técnico con Luiz Inácio Lula da Silva de cara a una eventual segunda vuelta y refuerza el contraste entre la disputa por el poder y las explicaciones pendientes sobre transparencia. El caso vuelve a colocar en el centro el control institucional sobre figuras con aspiraciones de gobierno y el desgaste que provoca una contienda marcada por expedientes judiciales y opacidad.
