WASHINGTON. El Gobierno de Estados Unidos examina la amenaza de drones militares procedentes de Cuba después de detectar avances en esa tecnología y la presencia de asesores militares iraníes en La Habana, según dijo a Axios un alto funcionario estadounidense. Con base en información de inteligencia clasificada difundida por ese medio, Cuba habría comprado más de 300 drones militares y habría empezado a valorar su uso contra la base estadounidense en la Bahía de Guantánamo, buques militares de EE.UU. o Key West, en Florida.
Ese dato incrementa la alerta institucional en un momento en que Washington mantiene una línea de presión sobre la isla, aunque al mismo tiempo ha abierto un canal directo de conversaciones de alto nivel. La semana pasada, el director de la CIA, John Ratcliffe, se reunió en La Habana con altos funcionarios del Gobierno cubano, en un encuentro inusual confirmado por la propia agencia. Según un comunicado, en la cita se abordaron asuntos de cooperación en inteligencia, seguridad regional y la situación económica de Cuba.
La coincidencia entre la evaluación de una posible amenaza militar y el diálogo directo con autoridades cubanas subraya el contraste entre el discurso político y la realidad del escenario bilateral. Mientras el presidente Donald Trump afirmó que su Administración logrará que el Gobierno cubano termine poniéndose del lado de Washington, la información divulgada por Axios dibuja un cuadro de tensión que exige mayor vigilancia y explicaciones más claras sobre los resultados concretos de esa estrategia.
