El ministro de Defensa, teniente general Carlos Fernández Onofre, negó este jueves que la frontera entre República Dominicana y Haití vaya a cerrarse el viernes 23 de octubre, luego de versiones difundidas por medios televisivos que atribuían al presidente Luis Abinader una autorización para un cierre total. Aun así, el funcionario confirmó que se dispuso reforzar de forma preventiva la vigilancia en la frontera terrestre, sobre todo en el paso de Jimaní, por los enfrentamientos entre fuerzas haitianas y grupos armados.
Fernández Onofre afirmó que la frontera sigue bajo control y en calma, y que el intercambio comercial entre dominicanos y haitianos se mantiene con normalidad. Sin embargo, el aumento de la presencia militar vuelve a poner bajo examen la capacidad del Gobierno dominicano para dar certidumbre institucional frente a una crisis vecina que continúa agravándose. Para la sociedad civil y los sectores ligados al comercio fronterizo, la distancia entre el mensaje de normalidad y las medidas de seguridad refuerza la exigencia de fiscalización y de rendición de cuentas sobre los riesgos reales y sus posibles costos sociales.
Las operaciones en Haití contra la banda 400 Mawozo se desarrollan en la comuna de Croix-des-Bouquets, en las afueras de Puerto Príncipe, según Juno7. El despliegue, iniciado el miércoles 21 de octubre, se concentra en Butte Boyer y Cité Doudoune, con participación de unidades especializadas de la Policía Nacional de Haití, apoyo de la Task Force y la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG), además de helicópteros. En ese escenario, la presión sobre la frontera dominicana reabre la discusión sobre estabilidad del Estado, vigilancia efectiva y la necesidad de que el discurso oficial no sustituya las explicaciones pendientes sobre seguridad y actividad económica en la zona.
