Santo Domingo.– La detección de varias láminas de presunta cocaína escondidas en carpetas que iban dirigidas a Estados Unidos y Róterdam reactivó el escrutinio sobre los controles a las empresas de envíos internacionales y sobre la capacidad de las redes de narcotráfico para intentar mover sustancias por circuitos formales. La intervención fue ejecutada por agentes de la DNCD y miembros del Ministerio Público en una compañía ubicada en el Distrito Nacional.
De acuerdo con las autoridades, el paquete incluía dos carpetas con aparentes irregularidades. En una de ellas, los agentes encontraron un doble fondo con dos láminas de la sustancia, envueltas en fundas plásticas, con un peso superior a los 200 gramos. En la otra fueron ocupadas dos láminas más, bajo la misma modalidad, con un peso aproximado de 150 gramos.
El manifiesto señala que las carpetas fueron despachadas por un individuo con supuesta dirección en la avenida Enrique Jiménez Moya, en el Distrito Nacional, y que serían recibidas por un hombre presuntamente residente en Neercanne Plast, Róterdam, y otro en un edificio de apartamentos de Nueva York. El Ministerio Público y la DNCD mantienen abierta la investigación para determinar si los nombres y direcciones corresponden a datos reales, mientras amplían las pesquisas sobre esta modalidad, en momentos en que las propias autoridades aseguran que siguen reforzando la interdicción en aeropuertos, puertos y empresas de envíos internacionales.
