La presa sobre el río Maimón, en La Altagracia, figura para el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) como una alternativa para garantizar de manera sostenible el suministro de agua potable a Bávaro-Punta Cana, aunque por ahora se mantiene como una obra calculada en unos 70 millones de dólares y pendiente de la presentación de estudios para poder construirse. De acuerdo con Olmedo Caba Romano, director ejecutivo del Indrhi, la infraestructura tendría capacidad de regular cuatro metros cúbicos de agua.
El funcionario explicó que la región Este necesita presas para el abastecimiento de agua potable, por el crecimiento del principal polo turístico del país y por la necesidad de aprovechar las aguas superficiales. Agregó que, además de Maimón, se han identificado otras dos presas sobre los ríos Duey y Sanate, así como una en Chavón, en La Romana, lo que evidencia la presión hídrica en esa zona.
Caba aseguró que la presa de Maimón ayudaría a disminuir la amenaza de expansión de la intrusión salina, provocada por la proliferación de pozos para extraer agua subterránea, y daría alivio a los sistemas de electrobombas y a los acuíferos. Al señalar que el presidente Luis Abinader ha instruido presentar los estudios, el planteamiento deja abiertos los plazos, la ejecución y la respuesta concreta ante un problema que ya impacta una de las áreas turísticas más importantes del país.
