La prórroga parcial de HOPE y HELP aprobada por el Congreso de Estados Unidos no despeja por completo la incertidumbre para las zonas francas ligadas a la cadena textil dominico-haitiana. Pese a que la legislación comercial permite el ingreso libre de aranceles al mercado estadounidense de prendas y textiles fabricados en Haití, la expiración de ambos programas el 30 de septiembre de 2025 dejó a la industria durante varios meses en un limbo arancelario y encendió las alarmas del sector privado en ambos lados de la frontera.
HOPE, promulgada en 2006, y HELP, ampliada en 2008, continúan siendo el principal instrumento de política comercial preferencial de Estados Unidos para Haití en el sector textil. De acuerdo con el Departamento de Estado, las confecciones representaban más del 90 % de los ingresos de exportación haitianos en 2020, lo que muestra el peso crítico de estos programas para la actividad formal asociada a esa industria y el efecto que puede provocar cualquier retraso o una prórroga incompleta.
El 12 de enero de 2026, la Cámara de Representantes aprobó con mayoría bipartidista la Haiti Economic Lift Program Extension Act (H.R. 6504), con la que reautorizaba HOPE y HELP por tres años adicionales, hasta el 31 de diciembre de 2028. Sin embargo, la extensión vigente solo asegura certeza hasta diciembre de 2026, mientras el Senado estadounidense conserva la decisión final. El panorama deja abierta una alerta institucional para un sector que depende de reglas claras y vuelve a colocar el foco en la necesidad de seguimiento y rendición de cuentas sobre los resultados reales de una relación comercial clave para la frontera.
