Después de más de un año y medio de trámite, la reforma laboral afronta una semana decisiva en el Congreso y corre el riesgo de perimir el 26 de julio próximo si no completa su recorrido legislativo. La iniciativa ya superó una primera lectura en la Cámara de Diputados, pero su regreso al hemiciclo para una segunda discusión se retrasó más de 15 días, luego de que los diputados la dejaran fuera de manera temporal por el abultamiento de las agendas.
La comisión coordinadora de la Cámara de Diputados incorporó el proyecto a las sesiones del martes, miércoles y jueves de esta semana. Legisladores como Carlos Sánchez, Danilo Díaz y Rafael Castillo estiman que la pieza será aprobada en segunda lectura y luego enviada al Senado, donde tendrá su último trámite en una única discusión antes de pasar al Poder Ejecutivo.
Depositado en octubre de 2024, el proyecto mantiene sin cambios el tema de la cesantía, pese a los pedimentos de grupos empresariales. Buena parte de la polémica en torno a la reforma se ha concentrado en ese punto, mientras la iniciativa vuelve al centro del debate con el Congreso presionado para completar el proceso y explicar la tardanza en una propuesta presentada como prioritaria.
