El petróleo intermedio de Texas (WTI) avanzó ayer un 2.1 % y terminó en 90.03 dólares el barril, en una sesión condicionada por la incertidumbre internacional tras las amenazas de EE.UU. de nuevos ataques a Irán, en medio de las conversaciones de paz y del posible desbloqueo del estrecho de Ormuz.
Al cierre de la jornada, los futuros del WTI para julio sumaron 1.83 dólares respecto a la sesión anterior. A la vez, el Brent para entrega en agosto subió un 1.80 % hasta 93.10 dólares, mientras que el crudo del Mar del Norte ganó 1.65 dólares en el Intercontinental Exchange de Londres, donde había concluido la sesión previa en 91.45 dólares.
El repunte del crudo vuelve a situar en primer plano las consecuencias de la volatilidad externa y la necesidad de seguir sus efectos sobre la economía real. En otros mercados, el oro descendió a 4,097 dólares la onza y el bitcóin retrocedía a 61,790 dólares.
