Una magistrada de EE.UU. denegó este jueves la libertad bajo fianza al excongresista republicano David Rivera, sentenciado en mayo por lavado de dinero y por realizar labores de cabildeo encubiertas a favor del gobierno del entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro, durante el primer mandato de Donald Trump. La jueza Melissa Damian ordenó que Rivera, de 60 años, siga bajo custodia mientras aguarda su sentencia, pautada para el 20 de julio.
Damian afirmó en su resolución que Rivera no ha probado «que no representa un riesgo de fuga si es liberado en espera de la sentencia». Los fiscales ya habían señalado que conserva importantes vínculos y activos en el extranjero, un factor que pesó a pesar de que figuras políticas y empresariales del sur de Florida ofrecieron respaldar una fianza millonaria.
El expediente, que captó atención nacional durante el juicio por el testimonio del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sigue abierto en otros frentes. La jueza fijó para el 19 de octubre el comienzo de otro juicio con jurado por cargos agregados relacionados con el mismo caso. Rivera y la consultora política Esther Nuhfer fueron hallados culpables de conspirar para violar la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), conspiración para cometer lavado de dinero y otros cargos ligados a un contrato de consultoría valorado en 50 millones de dólares, en un proceso que refuerza las alertas sobre la necesidad de fiscalización y rendición de cuentas en casos de influencia política encubierta.
