La investigación Fragilidad, resiliencia, desarrollo e inversión (Fredi) ubica a Montecristi como la provincia fronteriza con la tasa de desempleo per cápita más baja entre las cinco analizadas, además de identificarla como el destino más resiliente de la zona. Allí funcionan más de 300 salinas en manos de más de 250 propietarios, mientras que la agricultura y la producción de sal continúan como sus actividades tradicionales de mayor peso.
Pese a esas fortalezas, el mismo diagnóstico también expone una distancia entre el discurso de avance y la realidad social. Fredi sostiene que Montecristi debe seguir impulsando esfuerzos para ampliar la oferta laboral, al tiempo que un informe de EnHogar señala que los niveles de pobreza provincial permanecen muy por encima del promedio nacional. Así, la resiliencia que reflejan los estudios no impide que siga abierta la demanda de resultados tangibles para la población.
El senador Bernardo Alemán Rodríguez resaltó la construcción de tres plantas de 414 megavatios, la remodelación del muelle actual y la edificación de un muelle paralelo. Sin embargo, el propio enfoque de la investigación insiste en que cualquier emprendimiento o inversión en Montecristi debe priorizar la creación de nuevos empleos y modelos transformadores acordes con la adaptación tecnológica de los mercados globales, una advertencia que deja claro que el desafío sigue siendo convertir los anuncios de desarrollo en bienestar verificable para la gente.
