SANTO DOMINGO. La advertencia de la psicóloga, investigadora y catedrática María Estela Camacho colocó en primer plano una alerta con impacto social: el uso excesivo y a temprana edad de teléfonos celulares, tabletas y otros dispositivos electrónicos está afectando el desarrollo cerebral y las habilidades sociales de los niños, una situación que, según afirmó, se ha incrementado de manera significativa en la República Dominicana.
Camacho explicó que el cerebro infantil atraviesa un proceso de desarrollo distinto al de los adultos y que la exposición prolongada a las pantallas puede interferir en la formación de conexiones neuronales fundamentales, en especial en la corteza frontal, vinculada al razonamiento, el autocontrol y la toma de decisiones. “El cerebro de un niño es diferente al de un adulto. Mientras más pequeño es el niño, mayor es el impacto negativo del uso excesivo de las redes y de los dispositivos electrónicos”, sostuvo.
La especialista señaló además que muchos padres recurren a estos aparatos como una salida rápida para entretener o tranquilizar a sus hijos, en medio del ritmo de vida de las familias y de múltiples ocupaciones que han llevado a sustituir, en muchos casos, la interacción directa entre padres e hijos. Desde una óptica de fiscalización y prioridad ciudadana, la advertencia refuerza la necesidad de mayor vigilancia sobre un problema que ya muestra coste social y que vuelve a poner bajo escrutinio la distancia entre el discurso público sobre protección de la niñez y una realidad que, de acuerdo con la experta, sigue avanzando.
