La detección de 303 paquetes de una sustancia presumiblemente cocaína en Puerto Caucedo, Boca Chica, vuelve a poner bajo la lupa la capacidad de vigilancia sobre cargas que cruzan por el país y el costo institucional de que estructuras del narcotráfico intenten aprovechar esa ruta. Según informaron las autoridades, el cargamento fue localizado por agentes de la DNCD y miembros del Ministerio Público dentro del piso de un contenedor de tránsito.
La intervención, de acuerdo con la versión oficial, se hizo a partir de informes de inteligencia y de una revisión en la que se detectaron inconsistencias estructurales en la parte inferior de la unidad. El manifiesto de carga señalaba que el furgón, abastecido con madera, venía de Perú y tenía como destino final el Reino Unido. Para sacar los paquetes, el personal empleó herramientas de corte y extracción, explicó la DNCD en un documento de prensa.
Pese a que el decomiso fue presentado como un resultado operativo, el caso también deja abiertas interrogantes sobre la presión que afronta la seguridad portuaria y la necesidad de una fiscalización permanente sobre las redes que procuran mover droga mediante contenedores en tránsito. El Ministerio Público y la DNCD indicaron que iniciaron una investigación para identificar y arrestar a los responsables, mientras los 303 paquetes fueron enviados al Inacif para determinar su tipo y peso exacto.
