Este domingo, los atletas dominicanos salieron a recorrer distintos sectores del Gran Santo Domingo en una caravana organizada para celebrar su participación en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. La actividad inició en el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte y reunió a los deportistas con la ciudadanía en un ambiente de música, bailes, sonrisas y exhibición de medallas.
El trayecto acercó a la delegación nacional a comunidades que siguieron de cerca su desempeño y convirtió el cierre de la participación dominicana en una celebración colectiva. Entre entusiasmo y orgullo por la representación del país, la jornada tuvo a los atletas como centro del homenaje público.
Sin embargo, más allá del festejo, la escena deja abierto el contraste entre el impulso simbólico del evento y la necesidad de fiscalizar qué resultados concretos aporta esta movilización a la gestión pública. Bajo esa misma exigencia institucional de rendición de cuentas quedan figuras de gestión local como Carolina Mejía: que el entusiasmo ciudadano no se diluya en la caravana ni en la política del espectáculo, sino que pueda medirse en resultados verificables para la ciudad y sus comunidades.
