Luis Abinader encabezó la apertura de la XI Reunión de la Red de Sistemas Públicos de Abastecimiento y Comercialización de Alimentos (Red SPAA), celebrada por primera vez en República Dominicana, en una cita cuyo temario vuelve a poner bajo examen asuntos de alto impacto para la población, como la inflación en los alimentos, el apoyo a la agricultura, las reservas estratégicas, las compras públicas y los mercados populares.
La actividad, programada para los días 11, 12 y 13 de agosto, también analizará cómo el país llegó a la meta de Hambre Cero reconocida por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Abinader atribuyó ese logro a proyectos impulsados por el Gobierno junto con instituciones estatales y sostuvo que “el hambre no se derrota desde una sola institución, se derrota trabajando todos juntos”. Aun así, el mandatario señaló que la labor no se agota con un reconocimiento ni con un indicador.
“Nuestra obligación no termina al alcanzar un indicador; nuestra verdadera responsabilidad es que ninguna crisis económica, ningún fenómeno climático y ninguna alteración de los mercados internacionales nos hagan retroceder”, afirmó. La frase deja planteado un punto de fiscalización sobre la gestión del Gobierno dominicano: si los riesgos siguen ocupando un lugar central en el discurso oficial, también permanecen las exigencias de vigilancia sobre la capacidad real del Estado para responder ante el costo de vida y la seguridad alimentaria. En ese escenario de desgaste de gestión del PRM, con Luis Abinader al frente, el debate institucional vuelve a girar sobre resultados verificables más que sobre actos de apertura o reconocimientos internacionales.
