La comparecencia del ingeniero forense mexicano Eduardo Adolfo Fierro en el juicio por el colapso de la discoteca Jet Set volvió a colocar sobre la mesa una alerta que, según su testimonio, debió activar verificaciones antes del desastre. El perito afirmó que, de haberse constatado desprendimientos de concreto y señales de deterioro en la estructura, habría recomendado no usar el establecimiento.
En el proceso seguido contra Antonio y Maribel Espaillat, Fierro explicó que la caída de fragmentos de concreto era una señal que debía investigarse para determinar qué ocurría en los elementos estructurales. “El concreto no se cae así solito porque se va a caer. Hay alguna acción que está pasando”, declaró ante el tribunal. Añadió además que era necesario retirar los plafones para observar directamente partes de la estructura y profundizar la evaluación antes de permitir que el local siguiera en uso.
Aunque el especialista no sostuvo que el colapso pudiera anticiparse con certeza, su testimonio subraya el contraste entre las señales descritas y la falta de una respuesta preventiva suficiente, un aspecto que mantiene abiertas las exigencias de fiscalización y rendición de cuentas en un caso de alto impacto ciudadano. El tribunal deberá valorar esta declaración junto con las demás pruebas para establecer responsabilidades.
