La falta de agua en la Zona Universitaria se ha convertido en un foco de presión ciudadana sobre la CAASD, luego de que residentes y comerciantes denunciaran que llevan alrededor de cinco meses con un abastecimiento irregular o inexistente en el perímetro comprendido entre las avenidas Simón Bolívar, George Washington, Máximo Gómez y Abraham Lincoln. El recorrido de reporteros del LISTÍN DIARIO por el sector confirmó un malestar sostenido por un servicio básico que, según los testimonios recogidos, no está llegando como debería.
Lidia Tejeda relató que debe llenar un tinaco para poder abastecerse durante la semana y que muchos vecinos compran tanques de agua, mientras una residente incluso se mudó del sector por el problema. A esa situación se suman los comercios. Francia, propietaria de una tienda de ropa, dijo que tiene que pagar camiones de agua dos veces por semana desde hace unos cinco meses, y Claribel Jiménez, empleada en un negocio de llaves, explicó que en su edificio llevan meses sin recibir agua, al punto de usar para el trabajo el agua que sale del inversor.
El cuadro retrata un contraste entre la obligación institucional de garantizar el servicio y la realidad que describen residentes y negocios, con impacto directo sobre la vida cotidiana y la actividad económica del sector. Las denuncias colocan el caso en el terreno de la fiscalización pública y de las explicaciones pendientes sobre la respuesta de la CAASD ante una queja que, por su duración y alcance comunitario, ya opera como una alerta de gestión y de rendición de cuentas frente a la sociedad civil.
