LA HABANA.- En plena crisis económica y con Washington aumentando la presión, el parlamento cubano dio luz verde por unanimidad a un amplio paquete de reformas favorables al libre mercado, una decisión que supone un viraje sin precedentes para la isla y deja en evidencia la profundidad del deterioro acumulado bajo el esquema centralizado.
Más de 400 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobaron a mano alzada 176 propuestas presentadas por el primer ministro, Manuel Marrero, que incluyen la organización de las empresas privadas y estatales, el sistema bancario, el turismo, la agricultura, la inversión extranjera, los impuestos, los salarios y el mercado cambiario. Las medidas contaban ya con el aval de la máxima dirección del Partido Comunista y del expresidente Raúl Castro, todavía influyente en la vida política del país.
El economista cubano Daniel Torralbas dijo a la AFP que se trata del programa de reforma económica más profundo anunciado en los últimos 70 años de la historia económica del país desde 1959. Si bien en 2021 se autorizaron por primera vez en medio siglo pequeñas y medianas empresas para hacer frente a la crisis y al descontento social, el nuevo paquete confirma que los ajustes anteriores no fueron suficientes y que el modelo ha debido ceder espacio ante una realidad económica cada vez más difícil.
