La explosión de un tanque de gas en un establecimiento de comida de San Francisco de Macorís dejó nueve afectados: un niño fallecido y ocho personas heridas con quemaduras de distinta gravedad. Tras el hecho, el Servicio Nacional de Salud activó la Red Pública de Salud para asistir a las víctimas y coordinar traslados a centros hospitalarios de tres regiones del país.
Según informó el director ejecutivo del SNS, Julio César Landrón, los pacientes fueron recibidos inicialmente en el Hospital Regional Universitario Dr. Ángel María Gatón, donde se activaron protocolos de emergencia con apoyo de los servicios regionales de salud Cibao Nordeste, Cibao Norte y Ozama. La institución aseguró la cobertura y seguimiento del 100% de los costos médicos, en una respuesta que, aunque inmediata, subraya la gravedad del hecho y el peso que estos eventos trasladan al sistema público.
Entre las víctimas hay tres pacientes pediátricos referidos al Centro Infantil de Quemados Dra. Thelma Rosario, en Santiago. En ese grupo se confirmó la muerte de un niño de ocho años con quemaduras en más del 90% de su cuerpo, incluyendo rostro y cuello. También permanece en cuidado una niña de un año con 30% del cuerpo quemado, mientras un adolescente de 13 años se encuentra estable con 7% de lesiones. Otros tres adultos fueron trasladados a la Unidad de Quemados Pearl F. Ort, en Santo Domingo, y tres más siguen ingresados en San Francisco de Macorís bajo observación. El episodio deja abierta una alerta institucional sobre prevención, control y explicaciones pendientes, más allá del parte oficial sobre la asistencia desplegada.
