Los datos disponibles vuelven a evidenciar, en plena Semana Mundial de la Lactancia Materna, una deuda concreta en los espacios de trabajo: al cierre de 2025, solo el 43% de las entidades de intermediación financiera en República Dominicana tenía áreas de lactancia, de acuerdo con un informe de inclusión y sostenibilidad de la Superintendencia de Bancos. En consecuencia, el 57% del sector sigue sin esta infraestructura, pese al llamado a “fortalecer las acciones que funcionan”.
La brecha también se refleja en los indicadores nacionales. La Enhogar-MICS 2025 indica que apenas el 19.2% de los bebés recibió lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y que solo el 22.4% inició la lactancia en la primera hora después del nacimiento. Dentro del sistema financiero, los bancos múltiples presentan la mayor cobertura, con 73%, pero el rezago continúa en otros segmentos: 60% de las asociaciones de ahorros y préstamos no cuenta con estos espacios, la proporción llega a 79% en los bancos de ahorro y crédito y a 100% en las corporaciones de crédito. En las entidades públicas y mixtas, la mitad dispone de áreas de lactancia y la otra mitad no.
La discusión técnica, además, advierte que la infraestructura por sí sola no resuelve el problema. La asesora de lactancia y doula de parto Jhennifers Mena apuntó que la existencia de una sala de lactancia no garantiza, por sí misma, apoyo a las madres trabajadoras. Con este panorama, el debate deja de ser únicamente corporativo y pasa a centrarse en la rendición de cuentas sobre resultados reales, prioridades institucionales y seguimiento efectivo a políticas que todavía no logran cerrar la distancia entre discurso y realidad.
