Bogotá. La Misión de Observación Electoral de la OEA indicó que la segunda vuelta presidencial en Colombia avanzaba sin alteraciones del orden público y sin hechos que, hasta entonces, pusieran en riesgo el certamen electoral. El jefe de la misión, el expresidente dominicano Leonel Fernández, afirmó en rueda de prensa que se advertía una participación libre y que, formalmente, no se habían presentado denuncias.
Pese a ello, la jornada seguía sometida a mecanismos de fiscalización. La misión de la OEA tenía desplegados 96 observadores y especialistas políticos de 24 nacionalidades en 26 de los 32 departamentos del país y en ciudades del exterior como Madrid, Nueva York y Miami, mientras más de 15,000 observadores nacionales y cerca de 250,000 testigos de campaña quedaban encargados de vigilar el conteo preliminar de votos.
El seguimiento tomó mayor peso después de que el ministro del Interior, Armando Benedetti, denunciara la aparición de tarjetones presuntamente marcados en 14 departamentos y solicitara a las autoridades electorales verificar la situación para garantizar la transparencia de los comicios. En unas elecciones con 41.4 millones de personas habilitadas para votar, 118,346 mesas y 13,489 puestos electorales, la ausencia de denuncias formales reportada por la OEA no eliminaba la exigencia de control sobre cada fase del proceso.
