Este sábado, el Gobierno dominicano puso en marcha tres obras en la frontera norte: el Mercado Nacional de Tilory, la reconstrucción del badén de Guayajayuco y nuevos controles de acceso y destacamentos en la carretera Internacional. La iniciativa fue presentada como parte de la estrategia “Frontera Fuerte”, promovida por el presidente Luis Abinader, con el compromiso de reforzar la presencia del Estado, la seguridad nacional y el desarrollo económico y social en comunidades de la zona.
El acto estuvo encabezado por el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, y el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre (ERD), junto con mandos militares, autoridades locales y responsables de Migración y Desarrollo Fronterizo. Con ese despliegue institucional, el oficialismo centra la atención en obras vinculadas al comercio, la conectividad terrestre y el control fronterizo, tres ámbitos que al mismo tiempo dejan ver rezagos que ahora exigen seguimiento público sobre plazos, ejecución y alcance real.
Entre las intervenciones anunciadas figura el Mercado Nacional de Tilory, concebido para ordenar y modernizar un espacio comercial que por décadas ha operado de forma informal. También se contempla la intervención del badén de Guayajayuco y la instalación de nuevos controles en la carretera Internacional. La versión oficial afirma que estas infraestructuras mejorarán las condiciones sanitarias, la seguridad y la supervisión comercial, aunque el arranque de los trabajos reabre la discusión sobre cuánto tiempo permanecieron sin resolverse necesidades básicas en la frontera y cuánto de esta nueva ofensiva institucional se traducirá en resultados concretos para la población.
