Fernando Tatis Jr. ha reencontrado su poder justo cuando los Padres de San Diego se juegan un puesto en la postemporada, un giro que cambia el peso de su producción en el tramo más exigente de la campaña. Después de una temporada marcada por la búsqueda de su nivel habitual de explosividad, el dominicano llega a este momento como factor clave para un equipo que inició este jueves con un juego de ventaja sobre los Diamondbacks de Arizona y los Filis de Filadelfia en el segundo comodín de la Liga Nacional.
El repunte tiene respaldo en los números. Tatis Jr., que conectó su primer jonrón el 30 de mayo tras 55 partidos y tenía ocho cuadrangulares al 4 de agosto, ha disparado cuatro vuelacercas en sus últimos ocho juegos. En ese tramo, además, los Padres registran marca de 6-2 ante rivales de peso como Arizona, los Astros de Houston y los Cerveceros de Milwaukee. También suma dos dobles entre ocho hits en 28 visitas al plato, para un slugging de .786.
La mejoría no solo pasa por el poder. Ubicado en el primer turno del orden ofensivo, Tatis Jr. ha capitalizado su selectividad en el plato para obligar a los lanzadores a trabajar en la zona de strike: recibió cinco bases por bolas y apenas se ponchó dos veces en esta secuencia. En una etapa en la que la presión competitiva exige menos discurso y más ejecución, su reacción llega cuando los Padres más necesitaban producción concreta para sostenerse en la carrera por octubre.
