Pese al barrido del PRM en las elecciones de 2024, el balance en el Gran Santo Domingo dejó una señal política desfavorable para el oficialismo: la demarcación de mayor peso electoral del país se quedó sin representación senatorial del partido. El golpe alcanza a una plaza que concentra al Distrito Nacional y la provincia Santo Domingo, casi el 34% del electorado, con 2 millones 747 mil 600 votantes según el padrón de 2024.
La situación empeoró con la renuncia del senador de Santo Domingo, Antonio Taveras, cuya salida dejó al PRM sin senadores en esa zona. El propio Taveras, una figura de la sociedad civil que se sumó a la boleta oficialista en 2020, explicó su decisión con una observación sensible para la gestión de gobierno: “la lucha contra la corrupción se ha quedado a medio camino, creando la peligrosa percepción en el pueblo dominicano de que existen actos que gozan de cierta indulgencia”. Además, la ruptura vuelve a colocar sobre la mesa la estrategia del PRM de llevar figuras externas, una apuesta que ahora muestra costos políticos en su principal centro urbano.
A esa pérdida se añade que, aunque el PRM obtuvo 29 de 32 senadurías, cedió en alianza la candidatura del Distrito Nacional a Guillermo Moreno, de Alianza País, quien fue vencido por Omar Fernández, de la Fuerza del Pueblo. El episodio acentúa el contraste entre la narrativa de fortaleza oficial y las dificultades para conservar cohesión, representación propia y control político en el Gran Santo Domingo, un escenario clave para la fiscalización opositora y la rendición de cuentas sobre promesas institucionales aún cuestionadas.
