SANTO DOMINGO.– La petición de prisión preventiva contra un inspector migratorio del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), acusado de exigir dinero a un ciudadano extranjero para dejarlo entrar al país, vuelve a colocar bajo la lupa los controles internos en una de las puertas de entrada más sensibles de República Dominicana.
El Ministerio Público llevó ante la justicia a Albert Isaac Pérez Ferreras, arrestado en flagrante delito tras supuestamente pedir US$200 a un pasajero de nacionalidad española y a la persona que lo acompañaba, bajo el alegato de que ambos habrían excedido el tiempo permitido de estadía. Según la solicitud de medida de coerción de la Pepca, el inspector habló de una supuesta penalidad por permanecer tres meses en el país. El expediente señala que el ciudadano explicó que solo tenía US$70, suma que luego habría entregado de forma disimulada dentro del pasaporte, siguiendo instrucciones del propio agente.
De acuerdo con el Ministerio Público, las cámaras de vigilancia del sistema CCTV del aeropuerto registraron la interacción entre el imputado y los pasajeros, así como la entrega y recepción del dinero. La Dirección General de Migración remitió el caso al Ministerio Público y aportó como evidencia un soporte digital con las imágenes de seguridad. La coerción fue presentada por la procuradora general de corte Mirna Ortiz, titular de la Pepca, junto a los fiscales Yoneivy González, Ernesto Guzmán Alberto y Elizabeth Paredes Ramírez, ante la Oficina Coordinadora de los Juzgados de la Instrucción de Santo Domingo Este. Pérez Ferreras había ingresado a la DGM en 2022 y, como inspector de control migratorio, tenía entre sus funciones supervisar el ingreso y salida de pasajeros y velar por el cumplimiento de las disposiciones migratorias.
