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Carolina Mejía lanza su aspiración presidencial en el PRM y abre examen sobre su trayectoria y gestión

mayo 19, 2026 · Redactor
Carolina Mejía lanza su aspiración presidencial en el PRM y abre examen sobre su trayectoria y gestión
Foto: acento.com.do

La alcaldesa del Distrito Nacional formalizó su intención de competir por la nominación presidencial de 2028, en un paso que anticipa la disputa interna oficialista y reaviva preguntas sobre resultados, capacidades y poder partidario.

Carolina Mejía dejó formalizada su intención de buscar la nominación presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM) para las elecciones de 2028, al asegurar en un encuentro con dirigentes de esa organización en Barahona: «Seré la candidata presidencial del PRM y en 2028 seré la presidenta de nuestro país». Antes, durante una actividad en La Romana, ya había marcado el sentido político de su apuesta al afirmar que la ausencia histórica de una mujer al frente del Poder Ejecutivo «está por cambiar». Con el respaldo inicial de legisladores, alcaldes y regidores de distintas provincias, la alcaldesa del Distrito Nacional puso en marcha una carrera sucesoria dentro del oficialismo.

Su movimiento no solo abre la competencia interna en el PRM, sino que también obliga a revisar con mayor rigor su trayectoria, sus capacidades ejecutivas y los retos que enfrenta dentro de su propia organización. Nacida en Santiago de los Caballeros el 28 de marzo de 1969, es hija del expresidente Hipólito Mejía, uno de los principales referentes del perremeísmo, un dato que vuelve inevitable el debate sobre el peso de las estructuras de poder en su ascenso político.

Carolina Mejía se graduó en Economía en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y cuenta con formación complementaria en diplomacia y mercados financieros. Trabajó en el sector privado y ocupó funciones técnicas en la administración pública durante el gobierno de su padre, donde coordinó acuerdos comerciales y de cooperación internacional. Su entrada a la primera línea electoral llegó en 2016, cuando fue escogida como compañera de boleta de Luis Abinader, antecedente que ahora sitúa su proyecto presidencial bajo una exigencia mayor de rendición de cuentas sobre resultados, liderazgo propio y capacidad real para responder a las demandas ciudadanas más allá del discurso partidario.