Santo Domingo. La reforma fiscal depositada por el Gobierno ante el Congreso Nacional fue puesta en duda por la manera en que se presentó, después de que el presidente del Partido Generación de Servidores (PGS), Carlos Peña, la describiera como “total y absolutamente inconstitucional” y exigiera su retiro para que sea conocida antes por el Consejo Económico y Social (CES).
Al hablar en el Congreso de la República, Peña aseguró que la iniciativa infringe el artículo 251 de la Constitución y mencionó también el artículo 36 de la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo. Sostuvo que toda transformación fiscal o económica que impacte la vida de los ciudadanos debe pasar por un proceso de consulta nacional en el CES. “El presidente Luis Abinader y su gobierno han violado la Constitución al no enviar primero esta propuesta al Consejo Económico y Social antes de depositarla en las cámaras legislativas”, manifestó.
Como propuesta alternativa, explicó que su organización sometió una iniciativa legislativa para modificar el sistema tributario mediante la eliminación de los impuestos actuales y la creación de un impuesto único de 10 % sobre todas las ventas de bienes y servicios realizadas en República Dominicana. Según detalló, ese esquema sustituiría más de 100 tributos vigentes y, con base en un volumen anual de ventas cercano a los US$300 mil millones, permitiría recaudar alrededor de US$30 mil millones, por encima de los aproximadamente US$22 mil millones que, indicó, obtiene actualmente el Estado. A juicio de Peña, el modelo evitaría nuevas cargas sobre la clase media, el sector empresarial y los productores nacionales.
