El mercado petrolero cerró este jueves con una baja en los precios, aunque sin aliviar la inestabilidad que domina al sector por el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Después de subir con fuerza durante la jornada por el temor a una interrupción del suministro en Oriente Medio, el barril de Brent terminó en 102 dólares tras haber tocado los 108, mientras el West Texas Intermediate (WTI) quedó en torno a los 96 dólares por barril. En ambos casos, la corrección rondó el 2 %, en una sesión marcada por sobresaltos y cambios bruscos.
El comportamiento del mercado mostró que la tensión militar en el estrecho de Ormuz sigue condicionando los precios de la energía y mantiene abiertas preocupaciones sobre sus efectos en cadena. En Europa, el contrato TTF de gas natural negociado en Países Bajos bajó un 5,2 %, hasta los 46,86 euros por megavatio hora, pero ese alivio no modificó el cuadro de incertidumbre que pesa sobre una de las rutas más sensibles para el comercio mundial de petróleo.
Las autoridades iraníes informaron que 31 embarcaciones cruzaron el estrecho en las últimas 24 horas, mientras Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre buques con destino a puertos iraníes. A su vez, el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) dijo que sus fuerzas “redirigieron” 94 buques comerciales e inmovilizaron cuatro durante operaciones de control en la región. Con ese escenario, la caída de última hora en los precios no cerró la crisis: más bien reforzó la necesidad de seguimiento y explicaciones ante un mercado que sigue reaccionando al conflicto con alta volatilidad.
