La jornada de donación voluntaria impulsada por la Fundación LASO por su quinto aniversario volvió a dejar en evidencia un problema que sigue pendiente: el déficit de sangre en República Dominicana no obedece a falta de voluntad ciudadana, sino a fallas por resolver en la organización y modernización del sistema.
Durante la actividad, la presidenta de la Red de Donantes de Sangre de la fundación, Lorenny Solano, advirtió que el país arrastra grandes desafíos y recordó que en 2023 presentaron una propuesta para poner en marcha un sistema nacional de trazabilidad que permita saber en tiempo real dónde está disponible la sangre, aunque el proyecto todavía no ha sido completado. También insistió en que cada municipio debería contar con un banco de sangre habilitado con equipos de última tecnología, insumos modernos y personal capacitado y bien pagado.
Solano cuestionó además que en muchos casos la sangre continúe trasladándose de manera manual, con riesgos para su conservación, y señaló que la fundación ha planteado otras iniciativas, como la cobertura del proceso de aféresis por parte de los seguros de salud y un sistema de transporte con drones para emergencias. El mensaje de la jornada fue claro: mientras las propuestas sigan sin respuesta, la carga continuará recayendo sobre pacientes y familias en situaciones críticas.
