La violencia de género ha marcado mayo con una secuencia de feminicidios que ha golpeado a varias familias dominicanas y ha reavivado el reclamo por medidas urgentes. En lo que va del mes, al menos siete mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas en diferentes puntos del país, mientras crece la demanda social de acciones que detengan esta escalada.
El episodio más reciente se registró este domingo en La Toronja, Santo Domingo Este, donde Indhira Carolina Beltré, de 33 años, falleció tras ser herida con arma blanca presuntamente por Camilo Rodríguez, de 52 años, quien fue arrestado por agentes de la Policía Nacional. Días antes, el 13 de mayo, en Alma Rosa I, también en Santo Domingo Este, Esmeralda Moronta de los Santos, de 33 años, fue asesinada a tiros por su expareja Omar Tejeda Guzmán, de 48 años, quien luego se quitó la vida con la misma arma.
Según la Policía, Moronta de los Santos había salido minutos antes de la Fiscalía de Alma Rosa I, donde presentó una denuncia contra su agresor. Ese elemento elevó la inquietud sobre la eficacia de los mecanismos de protección disponibles. A ello se suma lo ocurrido el 10 de mayo en Ojo de Agua, municipio de Salcedo, provincia Hermanas Mirabal, donde un hombre identificado como Rómulo Rafael Almánzar habría matado a tiros a una mujer con la que presuntamente mantenía una relación. La sucesión de casos ha reforzado el llamado a la vigilancia, la prevención y la rendición de cuentas frente a una violencia que sigue dejando dolor, orfandad y familias devastadas.
