SANTO DOMINGO. – La amenaza de sanciones más severas por corrupción en hospitales públicos volvió a poner bajo la lupa la gestión y los mecanismos de control en la red estatal de salud. En una conferencia organizada por el Servicio Nacional de Salud (SNS), las autoridades encargadas de la persecución, el control y la fiscalización de los recursos públicos examinaron los retos de la gestión sanitaria, con énfasis en el control interno, la prevención de riesgos y el uso eficiente de los fondos.
El encuentro reunió a directores regionales de salud, directores de hospitales, administradores y encargados de compras, áreas especialmente sensibles en el manejo de recursos públicos. Al encabezar la apertura, el director ejecutivo del SNS, Julio Landrón, aseguró que la institución procura reforzar la rendición de cuentas y la eficiencia administrativa, al tiempo que insistió en que la transparencia forma parte del compromiso con la ciudadanía.
En ese marco, la procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, sostuvo que el nuevo Código Procesal Penal fortalece la responsabilidad de los servidores públicos y contempla castigos más duros para los actos de corrupción. Explicó que toda acción u omisión dolosa que perjudique el patrimonio público podrá ser perseguida penalmente, e incluyó entre las conductas sancionables el pago por bienes o servicios no recibidos, la modificación de contratos, la recepción de equipos defectuosos, la manipulación de precios y el uso indebido de recursos, una relación que resalta la necesidad de vigilancia constante sobre la administración hospitalaria.
